La reaparición pública de Pity Álvarez, en el marco de la presentación de su nuevo sencillo “Lejos de ser”, dejó definiciones que no pasaron inadvertidas. El músico argentino, una de las figuras más influyentes del rock nacional en las últimas décadas, habló con franqueza sobre su vida tras la condena por el homicidio de Cristian Díaz y el tiempo que pasó privado de la libertad.

En una entrevista con Andy Kusnetzoff en “Perros de la Calle”, por Urbana Play, Álvarez se refirió a ese período como un punto de inflexión. “No, creo que estuvo bueno. Eh, me hacía falta, me parece. Me bajó un poquito los humitos, ¿viste?”, expresó. Y agregó: “Capaz que estaba muy... no sé. No me daba cuenta, pero hacía muchas boludeces. Y, este, y bueno, acción, reacción, ¿no? Eh, me las mandé y las tuve que pagar”.

Consultado por su presente, el cantante fue contundente: “Perfecto. Es, es el mejor momento de mi vida...”, afirmó, en sintonía con el lanzamiento de su nuevo material y su regreso progresivo a la escena musical.

Álvarez quedó marcado públicamente desde 2018, año en que cometió el homicidio de Díaz. A partir de entonces atravesó períodos de detención, internaciones en clínicas psiquiátricas y un prolongado proceso de lucha contra las adicciones. La causa judicial continúa abierta, aunque se encuentra suspendida por cuestiones vinculadas a su salud mental.

En ese contexto, el artista encara una etapa en la que conviven la reconstrucción personal y la memoria de los hechos que definieron su historia reciente. Su retorno a la música se materializa con “Lejos de ser”, una canción producida por él mismo, cuyo desarrollo llevó diez meses de trabajo.

El videoclip fue dirigido por Luis Ortega y cuenta con la participación de Rodrigo de la Serna, quien interpreta a un obispo en una puesta que sitúa a Álvarez dentro de una celda. La propuesta combina referencias a su trayectoria, elementos de la cultura pop y evocaciones de la pintura renacentista, con una estética que oscila entre el realismo y lo simbólico.

La pieza incluye también trazos de humor y crítica social, como la frase “Señora, ¿tiene cambio de 20.000?”, junto con discursos de tono religioso vinculados a la redención. En ese marco, el personaje de De la Serna pronuncia: “Todo santo tiene un pasado y todo pecador un futuro. Por eso les ruego, hermanos, no le demos la espalda al amor”.

El trabajo técnico estuvo a cargo de Eduardo Bergallo, en la masterización, y de Esteban Kahayan, en la grabación realizada en La Base Estudio, lo que marca un regreso a estándares altos de producción.

El lanzamiento funciona además como antesala de su próximo show, previsto para el 9 de mayo en Rosario, luego de la convocatoria masiva lograda el 21 de diciembre de 2025 en Córdoba, donde más de 35.000 personas asistieron a su presentación.

Lejos de esquivar su pasado, Álvarez vuelve a ocupar el centro de la escena pública y utiliza la música como vehículo de reconstrucción. En una etapa atravesada por el encierro, las confesiones y la búsqueda de sentido, el artista plantea un mensaje de reconciliación, tanto personal como artística, con el amor y las nuevas oportunidades como ejes de su presente.